Hoy no voy a hablar de marketing… ¿o sí? Depende de cómo lo enfoquemos, porque al fin y al cabo, todo lo que mostramos en nuestros canales sociales, aunque sea a nivel personal, es una forma de presentarnos, de exponernos, de decirles a los demás cómo somos, quiénes somos, en fin, de vendernos… Así que en realidad, todos hacemos un poco de “agentes de reputación” de nuestra propia imagen en internet. La intuición, esa sabia consejera que todos tenemos en mayor o menor proporción, es la habilidad que más nos impulsa y condiciona en la creación de esos “alter egos” que presentamos en Facebook, en Twitter, en LinkedIn y así no sólo estamos generando una idea sobre nosotros, haciendo branding,  sino de una forma sutil e implícita, dando a entender  un conocimiento casi innato sobre dichas redes: de ese modo, nos mostramos habitualmente:

  • en Facebook, ya lo dice el refrán… Ni somos tan feos como en la foto del DNI, ni tan guapos como en la de Facebook. En Facebook somos activos, dinámicos, nuestras vidas son un no parar de pasarlo bien, de ir y venir, de reunirnos con amigos, de compartir historias cotidianas, humanas… Somos, divertidos, es lo que todos esperamos de un perfil de usuario en Facebook. Esa es la imagen que perseguimos, ser más graciosos, más ingeniosos, más amenos, más “sociales” que el resto de contactos, amigos o colegas. Y todo ello, sin darnos cuenta, conlleva una estrategia, nos metemos en ese papel y seleccionamos cuidadosametne los materiales que nos adornan, acompañan o potencian, apr aconseguir dar esa imagen “dicharachera y enrollada”, vamos, queremos ser guays.
  • en Twitter cambia un poco la cosa: aquí la mayoría busca el ingenio, la ironía, la información  más veraz, ser el primero en compartir algo valioso, ganar relevancia como profesional, ser una “autoridad” en un tema. Twitter saca de la mayoría de los usuarios sus mejores dotes de relaciones públicas, de conversadores, de solidarios, de comprometidos. Twitter es la voz democrática que todos queremos tener, esa voz que influye, que proyecta cambios y los facilita: es el poder de la información al segundo y veraz. En twitter todos somos “periodistas” o “monologuistas”, por así decirlo, y seguimos a unos y otros dependiendo de lo que en cada momento queramos disfrutar: yo siempre uso Monitter para ver los trend topics más ingeniosos y divertidos, así me río un poco entre tanto trabajo, y se agradece. 
  • en LinkedIn ya se sabe, la profesionalidad es nuestra arma más potente: no se trata sólo de un currríuculum, sino de con quién te relacionas, de cómo llegas hasta ese profesional, esa empresa uqe te interesa, y el valor de cada conexión no dependerá sólo de ti, sino de todos aquellos que están conectados contigo: si tus contactos de LinkedIn tienen un valor extra, tú lo tienes. Tu perfil de LinkedIn te hace ser el profesional que todas las empresas modernas quieren, incluso, aunque tu sector, o la empresa en general española, no esté a ese nivel todavía, pero tú, te vendes siempre como un experto dinámico y proactivo dispuesto a mejorar profesionalmente, a seguir creciendo, a emprender proyectos, a crecer…
  • En Youtube… Bueno… Aquí la cosa cambia un poco, porque no todos tenemos una cuenta personal de youtube… La mayoría tiene vídeos favoritos con los que, sin darnso cuenta a veces, estamos dando mucha más información sobre quién realmente somos de lo que nos gustaría: no es lo mismo tener en tus favoritos sólo vídeos simpáticos, de humor, que la “videografía” de Madonna o de la “Filarmónica de  Viena”, y más aún, si todos tus vídeos son tutoriales, conferencias, etc, o una mezcla de todo un poco, que es al fin y a lcabo, lo que en realidad somos.
  • en Blogs… Ahí todos somos sinceros, honestos, abiertos, creativos, colaborativos, graciosos, profesionales… Es ese lugar del “ciberespacio” al que dedicamos un tiempo único en nuestras vidas para poder enviar al universo nuestro mensaje: los blogs personales nos desvelan a menudo detalles tan personales de quien los escribe, que ni aún las mismas parejas, familiares y amigos íntimos conocían dichos pensamientos o sentimientos descritos en el post; los blogs profesionales son una extensión perfecta y coherente de Twitter y Linekdin y buscan ese posicionarse como “autoridad” o “experto”, y sí, responden al “ego“, sea profesional o personal, lo admitamos o no, es así. Cabe aquí la ya conocida distinción entre autor/escritor de la que he hablado en otros casos: uno es el individuo, la persona, y el otro un personaje, un rol más.

Así que a fin de cuentas, estamos mostrando más de nosotros de lo que queremos sin dejar nunca realmente de ser quienes en realidad somos, esos que sólo conocen nuestros amigos íntimos y nuestra familia. ¿Los Social Media nos hacen más sociables a nivel profesional y personal? Pues puede que sí, o que no, depende del caracter de cada uno, pero son indiscutiblemente marketing puro y duro: vendemos nuestra seguridad y privacidad al mejor postor: facebook, twitter, linkedin, tuenti, flickr, pinterest, un blog, una confesión, una empresa… Pero… ¿quiénes somos cuando la conexión se va y nos vamos a tomar ese café único con nuestros seres queridos?

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