Es domingo por la noche, acabo de llegar a casa y me traigo de Madrid calles encendidas, conversaciones agitadas, gente enojada, irritada, personas que no pueden más.

Algunos han perdido lo poco que les quedaba. Otros están a punto de ver a sus hijos desfallecer sin más remedio que tirarse a la calle para alimentarlos. Muchos resisten en empleos en los que los explotan a la voz y consigna de “afortunados sois, dad gracias que tenéis un trabajo”, mientras los sueldos caen, los impuestos suben, los ricos se mantienen y más aún, se enriquecen más, porque saben que el miedo es la mejor arma de control ante una sociedad que han sabido educar para el silencio y la condescendencia disfrazándola de ideología, de dos españas que no existen.

Yo sólo veo una España. Cuando estaba en Estados Unidos, sólo sentía una bandera, una gente, un latido único. Cuando desde allí me llegaron las noticias del 11M no vi a nadie preguntar si las víctimas eran de una u otra España, ni si eran blancos, rojos, amarillos, azules, o negros… España era una, siempre lo es, y si existen dos españas, alguien debería decir a los políticos que esa mentira se hace realidad gracias a su doble rasero: los ricos, los pobres, esas son las dos españas que nuestros políticos quieren, sean de la ideología que sean.

¿Aplaudir recortes que empobrecen, que dejan a miles, millones de familias, de personas, casi en la calle, en la inanición?

Jalear voz en grito “que se jodan”, sean quienes sean los que tengan que joderse, desde un puesto de confianza que un pueblo otorga cada cuatro años con la esperanza única de que nadie tenga que seguir jodiéndose más, de que se cumplan las promesas, de que haya más igualdad, tolerancia y bienestar para todos.

Y no hay responsabilidades. Nadie asume nada. Y peor aún, a muchos de estos corruptos, se les ha votado aún después de saberse que son corruptos. ¿Y nos extraña que el mundo entero nos mire como a una república bananera? ¿Que no confíen en el país? ¿Que nos tomen por idiotas y por vagos a los que todo se la trae floja?

Ya no es momento de callarse, y por eso, me tenéis que disculpar este post que nada tiene que ver con el social media, o quizá sí, porque es una llamada a que todos alcemos la voz, a que sepamos que juntos somos más, y además, mejores.

Porque jueces que vilipendian dinero público, no saben nada de justicia. Porque políticos que sólo se miran su ombligo y siguen viviendo en su universo paralelo alejados completamente de aquellos a los que deberían representar y escuchar, no nos representan, es más, no les importamos absolutamente nada, para ellos, sólo somos esa casta inferior sin alma, que se dedica a surtirles de todo cuanto tienen y ambicionan. 

Y como solución a todo, el mensaje es “hay que emprender”… ¿Con qué facilidades, medios y dinero? ¿Cuánto tiene que ganar un freelance para poder malvivir si más de la mitad de sus ingresos son para el estado corrupto y fallido, para una clase política que tendrá mucho de política, pero NADA de clase?

Recortes, muchos recortes, pero el peor de todo, es el de la justicia social, el de los valores, el de no escuchar… Y sobre todo, recortes ¿con que criterio? ¿Recortes para todos? Noooooooo. Que no os mientan y engañen, hay otros recortes posibles sin afectar a los más débiles, al pueblo. Pero eso, no te lo van a contar, apenas sí nos han contado la mayoría de los recortes y una tiene que ir a la prensa internacional para ver más información. ¿Se creen que no hablamos inglés? ¿Que no tenemos internet ni nos comunicamos con el exterior?

Por eso, desde aquí y con toda la humildad del mundo, os pido que no os calléis, que no seáis más tiempo políticamente correctos, porque no es tiempo de callar, sino de “mojarse”.

No esperéis líderes que os dirijan, sed vosotros mismos los que impulséis el cambio. Eso sí…. Sin violencia.

Pensar en positivo es luchar por el cambio, no esperar y confiar en que otros lo impulsen.

Somos más y somos mejores.

 

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